Ya en la antigua Roma encontramos a Cicerón que siguiendo la máxima «tempus fugit» y la practicidad romana afirmaba que «cada momento es único», y así el tiempo individual se engarza con un tiempo histórico, un tiempo colectivo que mide el paso y la plasmación de la humanidad en un determinado momento histórico.. Su visión no es la de un mundo tan sólo individual, sino de realizaciones colectivas, y su concepción es la de un compromiso histórico que llevó al mundo romano a reunir culturas, religiones, idiomas, intereses, bajo un ideal común.
Tal como ya hiciera Cicerón, en contra de las corrientes positivistas que niegan un valor real al ser humano para considerarlo como masa, aparece una nueva revalorización del tiempo personal como imbricado en una realidad histórica; así, filósofos como Hegel, y otros más recientes como Ortega y Gasset, Spengler, Toynbee y Dilthey, han relacionado el «tiempo individual» con un «tiempo colectivo», han anudado el tiempo a la concepción de la historia, recalcando que el hombre en lo colectivo es un ser histórico que no puede vivir de espaldas a su época. Han profundizado en la necesidad de una conciencia histórica del hombre, pues veían en la Historia las huellas que deja en la arena del tiempo ese gran ser vivo que es la Humanidad de camino hacia su propia realización. Han concebido una Historia como experiencia acumulada para lograr unos frutos y plasmar el mejor de los destinos posibles, a la manera ciceroniana. El tiempo colectivo se mediría así por la plasmación conjunta de culturas y civilizaciones, eterna lucha cíclica, espiralada, plagada de altibajos en pos de una conquista global de valores y vivencias humanas.
EL INSTANTE
Se desperdicia el sublime instante, tan largamente esperado y ahi quedo colgada, congelada, en una pausa, entre la espera y verte; ese momento, inesperadamente ,se trunca y sola quedo asida en un agujero del tiempo irrepetible, donde todo o nada puede ser y lentamente vuelve la espera.....
“Tiempos modernos: Un historia sobre la industria, sobre la iniciativa individual. La cruzada de la humanidad en busca de la felicidad”.
Tiempos modernos está ambientada en la sociedad estadounidense del mediados del S.XX que vivía las consecuencias de la gran depresión de 1929; se estreno en 1936, pero hoy en día parece más actual que nunca, ya que habla de crisis económica, de los excesos del capitalismo, del paro, de la pobreza…
Chaplin hace una crítica a la deshumanización del trabajo industrial, quería denunciar la alienación de los trabajadores que iban como borregos a las fabricas, la sobrexplotación y deshumanización de los obreros, perdidos en un laberinto infernal de máquinas basados en el sistema tailorista y más tarde fordista . Pero Chaplin no quería hacer una película sesuda y teórica sino una tierna historia entre dos vagabundos, dos marginados sociales que solo sueñan con una vida mejor lo que convierte a esta película en un cuento moral con un trasfondo social y político. De forma sarcástica y con algunas brillantes y originales ideas, como la del director de la fabrica vigilando por unas grandes pantallas de televisión a sus empleados, o esa terrible maquina de comer Chaplin quiere mostrar las consecuencias de esta nueva era de la industrialización.
Tiempos modernos fue prohibida en la Alemania naci y en la Italia fascista porque la veían como propaganda comunista. En la unión soviética tampoco gustó porque se pensaron que se burlaban del movimiento obrero. Y en E.E.U.U. la prensa más conservadora la calificó de antiamericana.
“No consigo acordarme de la letra”. Al final el vagabundo canta en un idioma inventado, como queriendo decir que solo su silencio es un idioma universal.
Chaplin sabia que esta película era el final de una época y por eso fue la última vez que sale en pantalla su entrañable vagabundo, su bombín, su bastón, su roído chaleco, sus grandes zapatos habían quedado definitivamente sepultados por esta nueva época que situaba al planeta al borde de una guerra mundial debido a la crisis económica y al auge de los totalitarismos, quizás por eso ideó en principio un final amargo con Charlotte recluido en un manicomio y con la chica convertida en monja, un final que acabó cambiando por una sonrisa esperanzadora y con los dos protagonistas caminando, ¿quién sabe? Hacía un lugar mejor.
En el sistema español son las CC.AA. las que deben desarrollar los aspectos concretos que permiten administrar el sistema educativo en su ámbito de gestión partiendo de la legislación vigente que es responsabilidad del Parlamento.
Las diferentes Leyes educativas (tanto la LOGSE anteriormente como la LOCE en la actualidad) han puesto de manifiesto en varios de sus artículos la necesidad de
“fomentar la autonomía pedagógica y organizativa de los centros”, pero les ha correspondido a las CC.AA. establecer los procedimientos para hacer efectivos estos principios.
Fruto de este desarrollo normativo, 10 de las CC.AA. han regulado los procedimientos para desarrollar esta autonomía de organización de los centros educativos, poniendo a disposición de la comunidad educativa los instrumentos necesarios para establecer diferentes modelos de jornada escolar.
En estos momentos las comunidades educativas con autonomía para determinar el modelo de jornada escolar administran el 65 % del total del alumnado de Infantil y Primaria del Estado.
ANDALUCÍA: Alumnado en Ed. Infantil y Primaria 21,2%
La orden andaluza que regula la jornada escolar (1992) está motivada en los artículos 57 y 59 de la LOGSE que establecen que “las administraciones educativas fomentarán la autonomía pedagógica y organizativa de los centros”. Con estas premisa concluye: “parece indicado regular un sistema de ordenación del horario escolar que facilite los intereses y necesidades de la comunidad educativa siempre que garantice la consecución de los objetivos educativos previstos”.
Los centros educativos andaluces deben elegir entre tres modelos de jornada escolar:
1.Jornada escolar en sesión única de mañana.
2.Jornada escolar con cinco sesiones de mañana y dos de tarde.
3.Jornada escolar con cinco sesiones de mañana y cuatro de tarde.
Procedimiento:
·Acuerdo favorable del Consejo Escolar (dos tercios)
·Consulta a padres/madres (Mayoría absoluta de electores)
Las CC.AA que han desarrollado la legislación para que los centros puedan determinar el modelo de jornada que mejor se adapte a su entorno son mayoría (10
CC.AA). El porcentaje de alumnado (sobre el total del Estado) en los niveles de Infantil y Primaria que dispone de capacidad para determinar el modelo de jornada representa el 65 %. Es decir que casi 7 de cada 10 alumnos de estos niveles educativos pertenecen a las CC.AA que han cumplido con el deber de potenciar la autonomía organizativa de los centros.
La modificación de la jornada ha supuesto para los centros una mejora de la calidad de la enseñanza. La mayoría de las modificaciones han ido acompañadas de proyectos con oferta de actividades formativas complementarias o extraescolares. En muchas de ellas se ha conseguido la implicación de las diferentes administraciones tanto en la organización como en la financiación. Como consecuencia la situación final ha representado una oferta integral más allá de la contemplación del horario lectivo.
Jornada escolar en Europa:
De estos estos países tienen jornada continua Alemania, Dinamarca e Italia, sin duda reconocidos como desarrollados. En estos tres países la importancia de las actividades de tiempo libre, desarrolladas por la escuela, por los municipios y en el marco del vivo asociacionismo presente en sus sociedades, tiene en general un fuerte protagonismo. En realidad, la escuela no termina con las primeras horas de la tarde, sino que se prolonga. En Italia están en el empeño de implantar la jornada de "Tempo pieno" (tiempo completo) para la enseñanza elemental.
Grecia tiene una jornada única (como ocurre también en algunos centros portugueses) de mañana o de tarde debido a la rotación de alumnado en los centros, ya que faltan centros escolares.
En cuanto a Luxemburgo se mantienen dos días a la semana con jornada sólo de mañana y en Francia un día a la semana (miércoles) también de jornada de mañana.
Por otra parte podemos constatar diferencias entre el calendario del alumnado europeo entre los 7 años y los 10 años. La comparación de ambos datos en los distintos países nos muestran que en la mayoría de ellos existe un incremento de horas conforme se van haciendo mayores los chicos y chicas. De esta forma Dinamarca, Alemania, Grecia, Irlanda, Austria, Finlandia, Noruega... diseñan calendarios anuales de alrededor de las 600 horas para sus estudiantes de hasta los siete años de edad; unas 200 horas menos que para la edad de 10 años. Esta distribución del tiempo hace que en la realidad el alumnado español más joven esté a la cabeza de horas lectivas recibidas en el entorno europeo.