“Tiempos modernos: Un historia sobre la industria, sobre la iniciativa individual. La cruzada de la humanidad en busca de la felicidad”.
Tiempos modernos está ambientada en la sociedad estadounidense del mediados del S.XX que vivía las consecuencias de la gran depresión de 1929; se estreno en 1936, pero hoy en día parece más actual que nunca, ya que habla de crisis económica, de los excesos del capitalismo, del paro, de la pobreza…
Chaplin hace una crítica a la deshumanización del trabajo industrial, quería denunciar la alienación de los trabajadores que iban como borregos a las fabricas, la sobrexplotación y deshumanización de los obreros, perdidos en un laberinto infernal de máquinas basados en el sistema tailorista y más tarde fordista . Pero Chaplin no quería hacer una película sesuda y teórica sino una tierna historia entre dos vagabundos, dos marginados sociales que solo sueñan con una vida mejor lo que convierte a esta película en un cuento moral con un trasfondo social y político. De forma sarcástica y con algunas brillantes y originales ideas, como la del director de la fabrica vigilando por unas grandes pantallas de televisión a sus empleados, o esa terrible maquina de comer Chaplin quiere mostrar las consecuencias de esta nueva era de la industrialización.
Tiempos modernos fue prohibida en la Alemania naci y en la Italia fascista porque la veían como propaganda comunista. En la unión soviética tampoco gustó porque se pensaron que se burlaban del movimiento obrero. Y en E.E.U.U. la prensa más conservadora la calificó de antiamericana.
“No consigo acordarme de la letra”. Al final el vagabundo canta en un idioma inventado, como queriendo decir que solo su silencio es un idioma universal.
Chaplin sabia que esta película era el final de una época y por eso fue la última vez que sale en pantalla su entrañable vagabundo, su bombín, su bastón, su roído chaleco, sus grandes zapatos habían quedado definitivamente sepultados por esta nueva época que situaba al planeta al borde de una guerra mundial debido a la crisis económica y al auge de los totalitarismos, quizás por eso ideó en principio un final amargo con Charlotte recluido en un manicomio y con la chica convertida en monja, un final que acabó cambiando por una sonrisa esperanzadora y con los dos protagonistas caminando, ¿quién sabe? Hacía un lugar mejor.

tienes un blog chulísimo. muy bien la entrada sobre la película, una redacción muy buena.
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